Foto total y absolutamente robada del fotolog www.fotolog.com/club_delacomedia. Me vi obligada a robarla ya que la cámara que teníamos ese día no funcionaba apropiadamente.Queridos amigos lectores (o mejor dicho, amigo piña):
A mediados de la semana pasada supe algo que cambio mi vida (en ese momento). Fernanda me contó que el día sábado 22 de Septiembre, en el bar "La Torre" ubicado en la bella ciudad de Valparaíso (patrimonio culturar y toa la volá), se presentarían los cuatro miembros principales de "El club de la comedia", ex "SCA", Sergio Freire (amor platónico), J.P. Flores, Patricio Pimienta y Nathalie Nicloux.
Yo tenía que ir, pero... ¡costaba $3.000! Y me habia quedado sin presupuesto, ya que estaba terminando la semana de fiestas patrias y, como todos saben, yo habia donado todo mi dinero a una buena causa.
Este no era el único problema. También necesitaba que alguien me acompañara, ya que sola no iba a ir, pero las voluntarias estaban tan cortas de dinero como yo (el caso de Isabel era más triste que el mio, porque realmente no tenia nada más que una tarjeta Presto).
Finalmente, el día sábado me comuniqué con Francisca y me dijo que me acompañarían. A eso de las 7:30 PM bajamos a comprar las bellas entradas (bellas porque salía una foto de mi negrullito). El único problema fue que me quede "sin ni uno", a penas me alcanzó para pagar el colectivo para subir a la casa de Francisca.
Nos fuimos a Valparaíso a eso de las 8:40 PM, y el evento comenzaba a las 9. Tomamos un colectivo que nos dejó como a 5 cuadras del lugar y tuvimos que correr un poco por las calles más hediondas de esa bella ciudad, pero llegamos a la hora justa.
Nunca nos imaginamos que nos encontraríamos con semejante fila para entrar al lugar. No era solo la entrada ni la cuadra del lado, si no que llegaba ¡hasta la cuadra de atrás!
Nos colocamos al final, ya que mi único contacto conocido hasta el momento (mi amiga Damaris) ya había entrado. Lo terrible de esto fue que Isabel insistía en ir a comprar al Lider, pero eramos tres y ninguna quería quedarse sola en la fila. Finalmente me ofrecí a ser abandonada y ellas se fueron a comprar. La espera fue interminable. Demoraron horas (la verdad fue como media hora, pero se me hizo eterno). Lo más triste es que llega un tipo contando a la gente y se detiene justo en frente mio y dice "Ustedes no van a alcanzar a entrar a la primera función, así que van a tener que esperar hasta las 11:15". Piensen que habíamos llegado a las 9, teníamos que esperar casi dos horas. Eso no me desanimó, ya que estaba bastante desanimada en ese momento por estar sola en una fila interminable.
Cuando ya había avanzado casi una cuadra completa, y cuando ya había gastado casi todo el dinero de mi celular mandando mensajes como loca a todo el mundo para no sentirme tan sola, llegaron Isabel y Francisca.
Traían tres cervezas en una bolsa y un paquete de maní salado con miel (que es el producto más asqueroso que tiene "Marco Polo"). Seguimos esperando en nuestra fila. Isabel abrió la primera cerveza, que venía en una lata celeste. No era la mejor cerveza del mundo, pero no era mala. Luego quisimos abrir la segunda, pero venía en una botella y nadie tenía abridor. Estuvimos unos quince minutos tratando de abrirla, con la pared, con una llave, con el codo, con la mano, con todo lo que se nos venía a la mente. Yo les decía que con un encendedor era más fácil, pero no disponíamos de uno. Ya todos en la fila se habían dado cuenta de nuestra desesperación por abrir la misera botella de cerveza de miel, así que un joven se acerco y nos ofreció su ayuda, y, con un encendedor (como yo había dicho) le dio un par de golpes a la tapa y logró abrir la fucking botella. A este joven lo apodé cariñosamente como "el joven que se acercó a abrirnos la botella al darse cuenta de lo desesperadas que estábamos por tomar alcohol".
Nos tomamos muy felices nuestra pequeña botella.
Luego llama por teléfono la señorita Camila Olfos. Resumidamente, ya que no se muy bien cómo ocurrieron los hechos, ella dice que viene en camino.
Un rato después llama de nuevo preguntando por nuestra ubicación. Dato freak: en ese momento Pedro Ruminot sale por la puerta de escape del local que era justo el lugar en donde estábamos parados.
Comenzamos a avanzar, Francisca y yo, por el lado de la fila para ver si encontrábamos a Camila, pero justo nos encontramos con Francisca y Saba, que se encontraban como veinte metro más adelante. Los saludamos y nos pusimos a conversar y justo veo a Camila en la esquina. Corrí a buscarla y al volver a donde estaban mis amigos me dicen que vaya a buscar a Isabel y que nos colemos en donde estaban ellos. Así lo hice.
Luego de eso, como aún teníamos una hora para entrar a la siguiente función, intentamos abrir la última botella que nos quedaba. Esta vez no había ningún joven amable cerca. Intentamos con un encendedor de la señorita Camila, pero no fue suficiente. Intentamos con la mano, pero tampoco lo fue. Intentamos con una llave, y logramos abrir un poco el borde, y me mojé las manos y la bufanda, pero tampoco era suficiente. Finalmente me acerqué al borde e intenté una vez más con la mano y ¡funciona!
La peor cerveza que se ha inventado en la historia de la humanidad. No haré más comentarios acerca de eso.
La gente comenzó a salir y yo recordé que mi amiga Damaris se encontraba adentro. Me llamó y me dijo que me iba a volver a llamar cuando estuviera afuera. Yo me pare en la calle para que me viera. Me llamo y me dijo "Estoy en la calle" y yo le dije "yo también" pero no nos veíamos. Me empecé a dar vueltas como los perritos cuando se persiguen la cola, y la encontré. Estuvimos conversando un rato afuera, mientras seguíamos esperando para entrar a ver a mi Negrullito, y después de un rato ellas se fueron a carretear al Huevo.
Llego un tipo y nos dijo que los que no tenían entrada debían ir a ponerse en una fila diferente, ya que debían entrar los que tenían la entrada comprada primero. Camila tuvo que ponerse en esa fila, pero tuvo la suerte de quedar adelante.
Comenzamos a avanzar hasta que entramos al local. Nos hicieron las tocaciones necesarias y entramos. Ahí fue cuando vimos por última vez a Francisca y a Saba, ya que yo tomé la mano de Francisca y me adentré en el mar de gente que había.
Después de un rato llama Camila diciendo que está adentro. No sabíamos cómo hacerle señas para que nos viera ya que estaba todo oscuro y lleno de gente. Ahí recordé un comentario que había hecho una de mis acompañantes "que brillante es la pantalla de tu celular".
Abrí mi celular y lo levanté, ya que estaba todo oscuro. Nos encontró y se acerco a donde estábamos.
Ya nos habíamos instalado y estábamos listas.
Comenzó el show con un video bastante simpático debo decir po oye. Harto amorosos los chiquillos lindos esos (con tono de vieja cuica pesá).
Abrió y cerró el show mi amor platónico segundo (ya que el primero, es y será siempre Fabrizio Antonio Copano Vera) Sergio Freire. Todas las zorricuetas le gritaban, pero yo no soy celosa así que no le hice ningún tipo de escandalo a la salida.
Me reí las 2 horas que estuvimos adentro, y babee demasiado cuando mi Negrullito bailaba como el General ("y no me van a cambiarms"). Fue la mejor idea que he tenido en días, fue espectacular. Un gran recuerdo de esta semana de fiestas patrias. Una lástima que Isabel no haya disfrutado tanto como yo, ya que ella tiene un "humor diferente al suyo", aunque yo diría que fue porque no entendía todos los chistes.
Definitivamente no la olvidaré, a menos de que pierda la memoria al recibir un golpe en la cabeza o un balazo, algo por el estilo, o que sufra de alguna enfermedad que me haga perder la memoria.
Amor Platónico II. Foto robada de su propio blog.


